La
línea del horizonte
Isabel María Abellán
(Novísima Biblioteca, 34)
La
gente del puerto permanecía en silencio.
Después de presenciar la alegría
de los vencedores al entrar las tropas italianas,
de oír sus vivas a España y a
Franco, sólo quedaba la desolación
y esperar que llegara el final. Acababa la Guerra
Civil y comenzaba el verdadero infierno para
muchos republicanos, el Campo de Concentración
de Albatera; en él fueron encerrados
aquellos que esperaban en Alicante el barco
que les posibilitara huir de la España
derrotada en la Guerra Civil. A este Campo de
Concentración llega el lector de la mano
de la protagonista de La línea del horizonte
y de un anciano, que poco más tiene que
el recuerdo para permanecer vivo.
Este libro apareció en 2000 con extraordinarias
críticas. De La Línea del horizonte
escribió Rosa Regás a Isabel Mª
Abellán: «Te felicito de todo corazón
por rescatar del olvido este trozo de memoria
histórica. Es una suerte que jóvenes
que no vivieron aquellos años nos transmitan
las vivencias y las impresiones que les trasmitieron
sus mayores. La historia de España está
coja de experiencias de los perdedores y una
novela como la tuya aporta un punto de conocimiento
poético absolutamente necesario. Me gusta
el estilo directo y el lenguaje. Enhorabuena».
Abellán recupera parte de nuestra memoria
histórica común y recuerda las
atrocidades que los vencedores, siempre, cometen
con los vencidos.
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