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La revista El Espectáculo
Teatral se reunió para hablar de los Premios en
el teatro al autor español más galardonado,
José Luis Alonso de Santos; la productora, directora
y actriz Cristina Rota, agraviada por la SGAE al no incluirse
en las listas de los Premios Max ninguna obra del Centro
de Nuevos Creadores; Margarita Piñero, profesora
de Escritura y Ciencias Teatrales de la RESAD y gran conocedora
de los problemas de los dramaturgos jóvenes, y
Juan Carlos Naya, productor teatral y actor, con la obra
en cartel Marlén. Las dudas se plantearon sobre
la mesa; ¿Los premios se dan al ganador o sirven
para hacer una foto al organizador? ¿Es más
útil el premio con dotación económica
o el que sirve para llevar a escena una obra? ¿Debería
apostarse más por los premios para jóvenes
y menos por los premios para autores consagrados?
Cristina Rota.-
Para mí, los premios deben servir para promocionar
el Teatro. Con la diversidad de trabajadores tan grande
que hay en el teatro, es difícil decir que un premio
sea justo. Es necesario que los premisos sirvan para dar
difusión al teatro, pero eso no suplante una falta
de política cultural. Mira los Oscar en el cine
ya no importa tanto la obra, es una distorsión
de la realidad. Se invierte muchísimo en publicidad
para conseguir un premio. En cuanto a los premios de Teatro;
¿Cómo vas a comparar Yo Claudio con una
comedia? O a actores que hacen una comedia con quienes
interpretan un drama. Los premios llevan a una perversión;
sirven para promocionar, pero no lo más promocionado
es necesariamente lo mejor. He ido mucho por provincias
y en España se están haciendo cosas impresionantes
que nunca son premiados. He estado en jurados de premiso
y la consigna es "demos el premio a alguien conocido".
Juan Carlos Naya.- El Premio Chivas se lo quisieron dar
a Albert Boadella, pero él no quiso ser premiado,
y quisieron cubrir el expediente dándole el premio
a Nacho Duato. Lo que más se valora en estos premiso
es la foto.
Cristina Rota.- La consignas son perversas, siempre se
premia a los mismo.
Juan Carlos Naya.- los premios deberían darse a
gente desconocida.
Cristina Rota.- Hay que premiar el arte, la creación,
no hacer premios individuales.
Juan Carlos Naya.- Lo mejor de los premios es la reunión
con los compañeros. Me satisface mucho, aunque
no siempre. En los premio Mayte me aburro mucho. Deberían
ser más festivos.
EL ESPECTACULO TEATRAL.- José Luis, sus obras son
las más premiadas en España.
José Luis Alonso de Santos.- Yo estoy al margen
de éxitos y fracasos. No lucho por ello. Me gusta
recibir premios, como a casi todo el mundo, pero no hago
nada por conseguirlo. Creo que los premios teatrales sirven
para luchar contra un medio hostil. Ya el teatro es un
acto de resistencia contra la marginalidad. Los premios
se dan a quienes te caen bien; lo mejor es no hacer caso
a lo que piensan unos señores de un jurado, sino
a tus propios gustos. No hay selecciones justas, no podemos
marcar un canon. Un premio no es la palabra de Dios
porque Dios no existe.
Juan Carlos Naya.- Pero en los premios de teatro no se
ven todas las obras. Y en los de novela se leen todas
las novelas.
José Luis Alonso de Santos.- Yo he estado de jurado,
y se leen 10 que te seleccionan entre 300. Te puedo decir
que nunca he estado en un jurado que no haya sido honorable.
Aunque no haya coincidido con sus gustos.
Cristina Rota.- Yo me pongo en el sitio de la diversidad,
y por eso he hablado de los premios de Yo, Claudio, que
por cierto es una obra extraordinaria. Pero había
comedias que no podían compararse. ¿Cómo
se iban a comparar? Creo que el dinero que se invierte
en los premios debería usarse con más rigor.
EL ESPECTACULO TEATRAL.- ¿Y para los jóvenes
son útiles los premios?
Margarita Piñero.- Creo que es muy diferente un
premio para un autor consagrado que para un joven que
estudia dramaturgia. Para el autor joven puede ser decisivo,
ser un estímulo para decidir dedicarse a esta profesión.
Para un autor joven un premio es clave, no tanto el dinero,
como el estímulo que recibe y que le lleva a decir
"puedo dedicarme a esto". Mejor que darle dinero
es ayudarle a llevar el espectáculo a escena, ayudarle
en la producción de la obra.
EL ESPECTACULO TEATRAL.- Así pues, mejor que dar
una manzana de premio a un montaje de éxito, darle
dinero a los buenos montajes.
Juan Carlos Naya.- He producido Marlén, que está
actualmente en cartelera, he producido cortometrajes,
teatro
y nunca he conseguido ninguna subvención.
Marlén ha salido sola, sin ayudas: creo más
que la ayuda al montaje, en la ayuda económica
posterior, hacer el producto y luego apoyarlo.
EL ESPECTACULO TEATRAL.- ¿Sería bueno que
los profesionales separaran más lo que es la creación
artística de la labor empresarial?
José Luis Alonso de Santos.- Hay que diferenciar
entre lo ideal y lo real. Lo ideal es hacer tu obra de
arte sin entrar en el mercado. Ese es el ideal, pero tienes
facturas que pagar todos los meses. A lo largo de la historia
del arte hay una relación entre el arte y el dinero.
Miguel Angel lo tenía, si no, no se hubiera podido
dedicar a hacer su obra. La cuestión es de donde
viene el dinero. He estado en congresos en los que los
compañeros decían "no nos vendemos"
y yo quería saber quién estaba interesado
en comprarnos. Es imposible hacer teatro sin un apoyo
industrial. El error de la gente de teatro al hablar con
la Administración es decir "el teatro no es
una industria"
los políticos encantados.
Se van a dar el dinero a otra industria.
EL ESPECTACULO TEATRAL.- Con Yo, Claudio, unió
calidad, público y premios
José Luis Alonso de Santos.- Mi caso es diferente,
porque llevo más de veinte años en el mundo
de teatro, estreno la semana que viene en Roma
los
premios sirven para la gente joven, para atravesar el
muro que te separa de la nada, que te separa de la profesión.
Premios como el que habéis creado, El Espectáculo
teatral, son magníficos, porque pueden servir para
que autores noveles se den a conocer y puedan mostrar
su trabajo a los lectores y por qué no, al público.
Cristina Rota.- Nosotros habíamos instituido un
premio en el Centro, a la dramaturgia, pero no montaban
nada, porque no sabían qué hacer. Ya no
hay premio; se escoge una obra, se les da una millón
y medio de pesetas, se les proporciona el equipo de gestión,
y están obligados a montar la obra, si no lo hacen,
no reciben nada. Se pasan dos o tres meses montando su
obra; eso sí es un premio. La gente espera que
las obras estén subvencionadas y no es así,
lo primero que hay que hacer es aprender a gestionar un
montaje.
Margarita Piñero.- Ha sido así desde las
primeras obras teatrales. Plauto escribía sus obras
y se las producía.
José Luis Alonso de Santos.- Y Shakespeare
Cristina Rota.- Y si no haces, la Administración
te dice. ¿Vas a gestionar tú? Te vas a degradar,
va a emplear las energías que necesitas para tu
obra en otras cosas.
Margarita Piñero.- Yo he hablado de Plauto por
mencionar uno de los primeros casos. En la RESAD tengo
alumnos de dramaturgia y esa es mi lucha
los jóvenes
dramaturgos no saben cómo llevar su texto a escena,
cómo producirlo. Los alumnos de dramaturgia deben
estar en contacto constante con la producción.
Cristina Rota.- Yo tengo un teatro para que los estudiantes
hagan prácticas, porque si no las hacen, la enseñanza
en un guetto. El autor joven cree que es un genio, pero
cuando lucha contra la realidad de un montaje se queda
paralizado.
EL ESPECTACULO TEATRAL.- Se puede decir que hay premios
de prestigio, premiso que aportan dinero, y premios de
prestigio para quien los otorga.
Juan Carlos Naya.- Llevo treinta años y nunca he
sido considerado candidato a los premiso Mayte, y ahora
lo ha sido Leticia Sabater. Sí pues, ahora hay
además premios que se degradan. Recuerdo cuando
me dieron el Premio Ricardo Calvo; me lo dio Camilo José
Cela. Y cuando me explicaron la razón del premio
me sorprendió; no era por haber trabajado bien,
sino por haber trabajado mucho, por la cantidad de montajes
en los que había participado.
José Luis Alonso de Santos.- Con Bajarse al moro
me dieron más de cuarenta premios. Recuerdo la
primera vez que fui finalista de los Mayte. Me aburrí
mucho, y me dije; "si no me lo dan después
de haber aguantado esto
" Es cierto lo que dice
Cristina, sobre el hecho de fomentar la competitividad.
Recuerdo que con Yo, Claudio, antes del acto de entrega
de ls premios les dije a mis hijos "me dan igual
si me dan un premio o no", pero ellos insistían,
"Papá, ¿te lo van a dar?"
Se genera una cierta competitividad, aunque tú
no quieras. Recuerdo una anécdota curiosa, un alcalde
de Jaén me dijo que me daban un premio porque habían
representado durante muchos años obras mías
y nunca me habían pagado derechos de autor.
Cristina Rota.- Yo sólo he recibido un premio,
"A la mejor sala alternativa", y después
me enteré que nos lo habían dado a todas
las salas alternativas.
José Luis Alonso de Santos.- No hay que hacer caso
a los premios. Yo he visto premiados ya mayorcitos dando
saltos de alegría por haber sido premiados
me parece de una bondad encantadora. Los premiso sólo
son útiles para los jóvenes. La gente cree
que ha pasado algo que no ha pasado. Que digan que tu
obra es buena o mala es sólo algo momentáneo.
Significa que eres bueno en un momento. No es un premio
para siempre.
Juan Carlos Naya.- Saza decía que las críticas
mala pueden equivocarte y que las buenas pueden arruinarte.
Yo tuve éxito muy joven, y cuando hice La Barraca
era tonto. Ahora, ya está superado. Los premios
sirven porque el mundo del teatro tiene muy poco acceso
a los medios de comunicación. Me he quedado sorprendido
al intentar que Marlén saliera en las carteleras
de los diarios y ha sido un suplicio. Hasta veinte palabras
es gratis, si pones más, tienes que pagar y cuesta
un dineral. Salir en las carteleras me ha costado idas
y venidas, llamadas, correos electrónicos, faxes
La cartelera del cine es gratis, la del teatro, no.
EL ESPECTACULO TEATRAL.- Dada la situación de teatro
y viendo que los actuales premios, basados en la publicidad
no son lo mejor. ¿Qué premios y para quién?
Margarita Piñero.- En mi terreno, el de los jóvenes
dramaturgos, los premios están muy bien y son un
estímulo muy necesario. Y sobre todo, son muy importantes
si ayudan a producir las obras.
José Luis Alonso de Santos.- De joven recibí
algún premio que estaba muy bien, como el de la
editorial Aguilar, que me dio todo su fondo. ¡Era
un camión de libro! Yo era pobre entonces y no
tenía ni para comprar libros. Me vino fenomenal.
Otro premio muy útil fue una beca de un año
para estudiar en recia con todos los grandes directores
griegos. Hice Antígonas, Electras
Los pianistas
en España saben que hasta que no van a estudiar
a Moscú no son nada. Los premios deben ser así.
Juan Carlos Naya.- Debería haber premios que fueran
una celebración, sin dinero, sin publicidad, sólo
decirte que lo has hecho bien. Darte un beso sería
un buen premio. Debería haber premiso que fueran
ayudas; tras treinta años haciendo clásicos,
contemporáneos, me gustaría recibir un premio
que fuera montarme una gira. Hay gente a la que el calvario
que pasa para hacer una producción le retira.
José Luis Alonso de Santos.- Sólo hay un
10% de quienes se dedican al teatro que aguantan. Para
el resto es agobiante.
Juan Carlos Naya.- En otras industrias las inversiones
se pueden reciclar, Si tienes un restaurante y te han
sobrado filetes, los troceas y los pones como pinchos,
pero no puedes reciclar los trajes y los decorados. Eso
sólo lo puede hacer Moncho Borrajo.
José Luis Alonso de Santos.- Tenemos que aprender
de la industria del cine, no se entienden estéticamente,
pero sí industrialmente. Sin embargo en el mundo
del teatro decimos "lo que hacen los demás
no debería hacerse".
Cristina Rota.- Si hay sólo 5 euros y hay que repartir
entre todos, se pelean como carroñeros. En el cine
es más fácil llevarse bien porque hay más
dinero. Además, en los premios de teatro debería
haber dignidad y respeto. Imagina que en los Premios Goya
faltara una película en los listados y no se la
pudiera votar; sería un gran escándalo.
Hay premios de teatro en los que no se nos respeta de
la misma manera. En los premios debe participar todo el
mundo, quienes crean los premios deben ser respetuosos.
No puedes dejar obras fuera.
EL ESPECTACULO TEATRAL.- Ediciones Irreverentes y la revista
El Espectáculo Teatral han creado un premio de
teatro en el que no se dan un premio en metálico
al ganador, sino que se publica la obra, se pagan derechos
de autor y se van a repartir varios cientos de ejemplares
de la obra entre productores teatrales, teatros, redes,
etc. ¿Os parece una buena idea para un premio?
Juan Carlos Naya.- Me parece una idea genial, me pienso
presentar.
José Luis Alonso de Santos.- A mí me parece
muy buena idea. Es un acto de resistencia cultural de
dos empresas privadas que quieren ayudar al teatro a resistir.
Lo mejor que te puede pasar no es que te paguen por un
premio, sino que faciliten que tu obra se lleve a escena.
Cristina Rota.- Nosotros hacemos también un premio
sin dotación, y vuestro planteamiento me parece
muy bueno. Es más, nos gustaría tener acceso
a las obras finalistas, poder leerlas, porque estos premios
deben servir sobre todo para poder facilitar el montaje
de obras nuevas.
Margarita Piñero.- A mí la idea del Premio
El Espectáculo Teatral me parece genial. Que pueda
haber autores noveles o no consagrados que vean su obra
representada y difundida entre compañías
y productores me parece la mejor ayuda al teatro.
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Asistentes
a la tertulia
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Semblanza breve de
los participantes en la comida
José Luis Alonso de Santos ha triunfado con obras
como El Romano, Dígaselo con Valium (ambas en Ediciones
Irreverentes), La estanquera de Vallecas, El álbum
familiar, Bajarse al moro, La sombra del Tenorio, y Pares
y nines. Su versión de Yo, Claudio le ha significado
un éxito de gran magnitud. Ha sido galardonado,
entre otros, con el Premio Nacional de Teatro, el Tirso
de Molina, el Rojas Zorrilla y, el Aguilar.
Margarita Piñero
es profesora de Escritura y Ciencias Teatrales de la Real
Escuela Superior de Arte Dramático, (RESAD). Es
doctora en Filología Hispánica por la Universidad
Complutense de Madrid, es asidua conferenciante y autora
del libro La creación teatral en Alonso de Santos
y editora literaria de las obras Dígaselo con Valium,
y ¡Viva el duque nuestro dueño!
Cristina Rota
creó en 1978 la Escuela de Interpretación
que lleva su nombre. Ha producido e interpretado con éxito,
junto a Luis Tosar la obra El zoo de cristal, de Tenesse
Williams. Muchos jóvenes actores españoles
de cine y televisión han sido alumnos suyos. En
el centenario de Lorca puso en marcha un nuevo proyecto
de La Barraca. El Centro de Nuevos Creadores, que dirige,
denunció la exclusión que los organizadores
de los premios Max habían hecho de todas sus obras,
entre ellas, de nombres del peso del dramaturgo Rodrigo
García y del coreógrafo Chevy Muladaya.
Juan Carlos Naya
ha protagonizado en teatro El retrato de Dorian Gray,
Don Juan Tenorio, Casa con dos puertas mala es de guardar,
Lisístrata, Hermano hombre, y Misión al
pueblo desierto, entre otras. Ha actuado en zarzuelas,
óperas, cine y televisión. En la actualidad
está en las carteleras madrileñas con la
obra Marlén, en la que interpreta a un imitador
de la actriz en el momento en que la muerte llega a buscarle.
Sobre el premio
El Espectáculo Teatral
Ediciones Irreverentes y la revista El Espectáculo
Teatral han creado un premio de teatro consistente en
la publicación de la obra, con su correspondiente
pago de derechos de autor y un fuerte efecto promocional,
al repartirse varios cientos de ejemplares de la obra
entre productores teatrales, teatros, redes, etc. Los
interesados en participar en el premio pueden informarse
en http://elespectaculoteatral.blogspot.com
y en http://www.edicionesirreverentes.com
La fecha límite de recepción de originales
es el día 5 de mayo.
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