La mutación del primo
mentiroso
Francisco Nieva
(Narrativa, 32)
Francisco
Nieva fue ganador de la primera edición
del Premio de Novela Ducado de Loeches, con
La mutación del primo mentiroso
o El estilo que mata,
novela de extraordinaria calidad literaria,
con tintes autobiográficos. El autor
narra la vida de un hombre manchego, de Villanueva
de los Infantes, tumba de Quevedo, de un marcado
malditismo, precoz sexual y culturalmente. El
personaje pertenece a una familia en decadencia
y a una España en decadencia a la que
rechaza por vulgar. El autor muestra sus fantasmas
al hacer al protagonista hijo de una pareja
de primos, lo que hace que su amor sea el más
refinado posible al mezclar la pasión
con el pecado. Cuando el protagonista es un
adolescente los padres dejan España para
ir a vivir a Francia, a Auxerre. Allí,
conocerá a su primo Lambert, un muchacho
gravemente enfermo que vive en una casa que
más parece una inmensa escultura modernista
o propia del romanticismo más recargado,
con un interior lujoso y decadente hasta el
extremo, en el que deja volar su imaginación
mezclando mentira y verdad hasta hacer una amalgama
indescifrable.
El protagonista se prostituye y roba libros,
resultando éste un rito iniciático
que le hará saltar bruscamente al mundo
de los adultos. Influenciado por las vanguardias
de principio del S.XX, por el surrealismo, inmerso
en un mundo/decorado modernista y art decó,
se mezclan las influencias culturales de Maeterlink,
Debussy, Wagner, Sartre, Proust, Anatole France,
los Goncourt, el cabaret Le Chat Noir y los
cenáculos y cementerios parisinos. Tendrá
las vivencias más salvajes que puede
ofrecer la Europa de la primera mitad de siglo
XX. La supuesta curación de su primo
por medio de hipnosis permite al autor, gracias
a una prosa tan densa como fluida, crear unas
extraordinarias páginas llenas de magia
y fascinación.
Afirmó Nieva al recibir el Premio Ducado
de Loeches El comentario que yo pudiera
hacer sobre mi libro, no puede manifestar otra
cosa sino que es un texto con varios planos
de verosimilitud, siendo como es una gran mentira,
Una vieja sabia de mi pueblo me dijo una vez:
¿Por qué lees tantas novelas,
si son mentira? Ciertamente llevaba razón,
pero por eso mismo las leía. La mentira
es verdad, la verdad es mentira. La novela es,
pues, una mentira veraz. Y esta ha querido ser
muy novela y muy mentirosa, para mejor dar en
el clavo si, en todo caso, fuera del agrado
del público. Su complejidad es, paradójicamente,
sencilla. Todo es raro y ambiguo, pero familiar
y directo. Es esta fluctuación incesante
lo que vuelve bastante raro y atípico
este cuento. Pero yo me he entregado a ello
con el entusiasmo del mentiroso, dueño
y señor de todas sus mentiras, y a quien
nadie pone freno. El caso es soltarlas con la
impunidad de la locura. ¿Estoy loco?
Que el lector lo decida.
Francisco
Nieva ha recibido
premios como el Príncipe de Asturias
de las Letras, el Premio Nacional de Teatro,
el Premio Nacional de Literatura Dramática
por Manuscrito encontrado en Zaragoza,
publicado por Ediciones Irreverentes, y la Medalla
de Oro de las Bellas Artes; es miembro de número
de la Real Academia Española de la Lengua.
Personaje perverso y barroco, -o al menos así
lo imaginamos al leer su obra- tiene como valedores
a la verdad y a la libertad de su arte. Escribe
con pasión y por necesidad interior,
ajeno a modas, libre de intereses, despreocupado
del éxito inmediato. Nieva tenía
unos cuarenta años cuando se publicó
su primera obra teatral y alrededor de cincuenta
cuando por fin su obra Sombra y quimera de Larra,
es llevada al escenario de un teatro comercial.
Su éxito es el de un hombre maduro, ya
formado, con un mundo propio. Nieva se pierde
en la búsqueda de la libertad absoluta;
no hay más paraíso posible en
la obra de Nieva que el del ser humano libre
en busca de sí. Aunque esa libertad,
suponga sufrimiento y perdición.
Ha publicado y estrenado Es bueno no tener
cabeza, Tórtola, crepúsculo
y
telón, Pelo de tormenta,
Coronada y el toro, Te quiero,
zorra, Corazón de arpía,
El baile de los ardientes, Los
españoles bajo tierra
y su
extraordinaria versión de
Manuscrito encontrado en Zaragoza,
que le proporcionó el Premio Nacional
de Literatura Dramática, premio que recibe
el mismo año que el Príncipe de
Asturias. Las razones que en su momento se alegaron
para este premio se basaban en el valor moral
de una obra que se adentraba en la necesidad
de libertad colectiva y personal del ser humano,
así como en la consecución de
un personal lenguaje literario enraizado en
la tradición española de lo grotesco
para convertirse en un lenguaje poético
lleno de vitalidad y novedad.
El héroe de la literatura de Nieva es
un ser trágico, que no desconoce su terrible
sino de ser mortal, ni la tristeza de su incapacidad
para vivir de un modo pleno, ni su incapacidad
de conseguir la felicidad a la que aspira. Nieva
ha puesto en tela de juicio cada uno de los
dogmas morales o sociales que todos aceptamos.
Afirmó Carlos Bousoño con motivo
de la entrada de Nieva en la Real Academia:
El lenguaje, y sobre todo, el lenguaje
popular hablado por algunos personajes de Valle-Inclán
no es verdadero sino verosímil. Nieva,
en cierta proporción, sale también
de ahí y se convierte, por su parte,
en creador originalísimo, de un idioma
popular que, siendo supremamente verosímil,
está inventado de raíz.
Afirma uno de los personajes creados por Francisco
Nieva: La lengua se me escapa y se me
vuelve serpentina... Y las palabras me salen
como titiriteras desnudas que blasfeman en el
columpio. Imposible encontrar una mejor
definición.
Quizá La mutación del primo
mentiroso sea reconocida muy pronto como
una de sus mayores creaciones dentro del conjunto
de su obra, que ya nos ha seducido con novelas
como: Granada de las mil noches,
La llama vestida de negro, El
viaje a Pantaélica, Oceánica
y Carne de Murciélago. O
como sus memorias, Las cosas como fueron.
He aquí una
selección de frases que le han dedicado
algunos de nuestros más importantes escritores:
Nieva ha montado para nosotros la función,
las palabras se salen del libro (
) un
viento de calamidad, furia y absurdo dispersa
a los murciélagos de la monotonía
y nos prepara para gozar de la fiesta del lenguaje
en libertad. Un lenguaje donde la luz y las
sombras van emparejadas: osado, deslumbrante,
agresivo.
(Carmen Martín Gaite. El Sol)
No sé si Nieva es un artista de
la novela, a secas. Es mucho más: un
inventor de realidad y un alquimista del lenguaje
que dora y entenebrece al mismo tiempo.
(Luis Antonio de Villena, El Mundo)
Afortunadamente, Nieva llegó al
clasicismo en vida, y con muy buena salud por
lo que veo, y esa fue no sólo su suerte
sino la nuestra.
(Vicente Molina Foix)
|