Manuscrito
encontrado en Zaragoza
Francisco Nieva
(Narrativa, 16)
Es la primera vez que
Francisco Nieva publica en forma de libro
independiente, incluyendo sus dibujos, Manuscrito
encontrado en Zaragoza, comedia mágica
basada en la novela homónima de Potocki,
por la que Nieva recibiera el Premio Nacional
de Literatura Dramática. Es la versión
definitiva de la obra, corregida por el autor
antes de ser representada y publicada. Según
Nieva al escribirla fue como si despertaran
muchos sueños de adolescente, turbios
y encantadores sueños, sueños
de transgresión y de trato placentero
y culpable con el diablo.
Es medianoche. Sobre un montón de cojines
y tapices posan juntas, a la morisca, las seductoras
hermanas Emina y Zibedea. El cuadro es perturbador.
Un laberinto de lamparillas con lengüecitas
centelleantes alfombra el suelo. Todo lo envuelve
una niebla dorada. Su deseo es seducir al primo
de ambas, el caballero hispano tudesco Alfonso
de Worden. Es el arranque de Manuscrito
encontrado en Zaragoza, novela mágica,
laberíntica, escrita al modo de los decamerones.
Nieva centra su historia en la pasión
de las hermanas moriscas Emina y Zibedea por
Alfonso de Worden y pretende trasladar a la
escena el clima misterioso y perverso
que se impone al principio del libro. Al escribirla
fue como si despertaran muchos sueños
de adolescente, turbios y encantadores sueños,
sueños de transgresión y de trato
placentero y culpable con el diablo. Nieva
se escribió una obra de magia o de linterna
mágica que atrapa al lector en
la sensualidad y el pecado, que transmita el
estado de inquietud y congoja ante el miedo
a la venganza del Islam. Amor, magia y muerte
son los ingredientes de esta obra llena de calor,
exotismo y transgresión. Según
Nieva el Manuscrito encontrado en Zaragoza
está lleno de estampas de pesadilla goyescas,
de imágenes costumbristas a lo Villaamil.
Es una obra que requiere una interpretación
no sólo literaria, sino también
pictórica, con vientos y nubes que son
recuerdos del Greco, de Zuloaga o del preciosismo
morisco de Fortuny.
Nieva, hace una versión libre de la novela
homónima escrita por el conde polaco
Jan Potocki. Esta novela, una de las principales
joyas de la literatura fantástica de
todos los tiempos, impresionó profundamente
a Nieva. Manuscrito encontrado en Zaragoza
es un libro apasionante, involucrante, mágico,
árbol frondoso de aventuras, sazonado
por el misterio, la muerte y el diablo en la
España del siglo XVIII, con majos, inquisidores,
marquesas y endemoniados. Francisco Nieva no
sólo ha hecho una versión, sino
que la ha dado imagen, como se puede comprobar
en los dibujos que aparecen en el libro: Aunque
la novela íntegra es inadaptable me propuse
trasladar a escena el clima de ensueño
perverso, el misterio que surge desde el principio
del libro. Es una versión muy libre,
pero tan afortunada que me supuso el Premio
Nacional de Literatura Dramática. El
hecho de que el Centro Dramático Nacional
me propusiera llevarla a escena me pareció
muy interesante, porque me ofrecía la
posibilidad de volver a ser el pintor que siempre
me ha gustado ser. Al ser escenógrafo
espero que no haya sido un error ilustrar mis
propias ideas.
Francisco
Nieva nace en Valdepeñas, en 1924.
Marcha a París en 1945, donde se relaciona
con los movimientos de vanguardia y con autores
como Ionesco, Beckett y Adamov. En 1976 triunfa
con la obra Sombra y quimera de Larra.
En 1980 recibe el Premio Nacional de Teatro
por la adaptación de la obra de Miguel
de Cervantes Los baños de Argel.
En 1986 es elegido miembro de la Real Academia
de la Lengua Española. Su versión
de Manuscrito encontrado en Zaragoza,
le proporciona el Premio Nacional de Literatura
Dramática, premio que recibe el mismo
año que el Príncipe de Asturias.
En 1996 recibe la Medalla de Oro de las Bellas
Artes.
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