Seres
reales, seres imaginarios
M.A. de Rus, A.
López del Moral, J. Sabaté,
J.L. Cantalejo y J.P. Molina
(Narrativa, 1)
Seres
reales, seres imaginarios es el primer libro
colectivo de la Generación Irreverente,
un grupo de escritores que responde a los postulados
estéticos y conceptuales enunciados en
el Manifiesto Irreverente en 1996.
En Seres reales, seres imaginarios, se
rompen los límites entre realidad y ficción,
entre ironía y sarcasmo, entre realismo
sucio y nouvelle román. La apuesta estético
literaria de este grupo de autores no se ciñe
a los movimientos considerados "vanguardistas",
ni tampoco a los cánones estrictamente
clásicos de la escritura.
Dividida en dos partes diferenciadas,
Seres reales, seres imaginarios presenta,
por un lado, a personajes de ficción
en situaciones reales (así, el vestido
de Mónica Lewinski aporta su particular
testimonio en el juicio del impeachment norteamericano,
o una tortilla cuenta su experiencia en la barra
de un bar) y a seres reales inmersos en situaciones
ficticias (como al escritor Antoine de Saint
Exupéry, que en realidad no murió
en el famoso accidente de aviación, o
al torero Frascuelo, atrapado en los límites
de un ruedo... virtual. O a un cuentacuentos,
que tiene el poder de cambiar la realidad de
quien le escucha).
Con una clara apuesta por la
ironía y la acidez, Seres reales,
seres imaginarios nos ofrece una metáfora
de este final de milenio, más allá
del Efecto 2000 y del mundo inmaterial, en el
que la soledad, la desorientación y la
locura son los males y las virtudes del ángel
caído que somos, verdaderamente, los
seres humanos. Muerto Dios, en pleno período
del amor sin amor, y caído el Muro de
Berlín, ¿qué le queda al
hombre además de
su imaginación?
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