EL
CUADRO, EL CIEGO Y LA CORREDORA
Antonio López Alonso
(Narrativa, 94)
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Durante el inicio de la
Guerra Civil en
España los bombardeos masivos del
Bando Nacional sobre Madrid, ciudad
leal a la República, pusieron en grave
peligro el Patrimonio Artístico de la
capital, y muy especialmente, los
cuadros del Museo del Prado.
Para prevenir la catástrofe, el
Gobierno republicano dio la orden de
sacarlos de España en varias fases, al
no ofrecer garantía alguna ciertos
edificios señalados como posibles
objetivos en Madrid. Los cuadros se
descuelgan y se trasladan a la planta
baja del museo. Las esculturas se protegen con
sacos terreros, se acondiciona
el museo contra los bombardeos. Por orden ministerial
cuarenta y dos obras
se preparan para la evacuación, entre ellas
cuadros de Tiziano, Tintoretto,
Velázquez, El Greco y Francisco de Goya.
Dos estudiantes de Medicina: Ana y Antonio, ella
corredora de fondo y
ciego él, se incorporan al traslado en
cuerpo y alma.
La narración se mueve en dos planos: uno
real, rigurosamente histórico,
y otro de ficción. ¿Se conseguirán
los objetivos propuestos? ¿Cuál
fue el
protagonismo de los dos jóvenes en acontecimiento
tan difícil como
comprometido?
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ANTONIO LÓPEZ ALONSO
(Trefacio, Zamora, 1954) Su anterior novela,
La rebelión de los vagabundos (Ediciones
Irreverentes) fue ganadora del V Premio Nacional
de Novela Ciudad Ducal de Loeches. Su anterior éxito
editorial fue El fotógrafo y la muerte (Suma
de Letras). Es autor de ensayos como La angustia
de Federico García Lorca (Edaf), A
Miguel Hernández lo mataron lentamente,
Carlos II, El
Hechizado (Ediciones Irreverentes), y Juan Negrín,
del aula a las trincheras (Universidad de Alcalá
de Henares). Otras de sus novelas destacadas son:
Tierra de sombras
y de luna y Ecos
de un dios lejano.
Sus poemarios Interiores y Reflejos de
un árbol caído fueron prologados
por Claudio Rodríguez. |