
Europa mon amour
Ramón de España
(Incontinentes, 6)
Ramón de España
ha publicado en la Colección Incontinentes de Ediciones
Irreverentes su libro “Europa mon amour. Cómo
despreciar a los europeos”, su obra más divertida
y cáustica.
Si usted es de los que creen que los franceses son antipáticos,
los alemanes, zoquetes; los italianos, cursis; los holandeses,
fofos; los belgas, tontos; los luxemburgueses, inexistentes;
los daneses, unos amargados; los ingleses, unos pervertidos;
los irlandeses, unos borrachos; los griegos, unos guarros,
y los portugueses, unos muermos, este es su libro.
¡Ya está bien de sentirnos inferiores a los
europeos! Tenía que ser Ramón de España
el autor que mostrara cómo los españoles
podemos ir con la cabeza bien alta por la Unión
Europea de los doce (¿o tal vez de los quince,
o de los veinticinco?), sin complejos, usando el método
de Salvador Dalí, consistente en plantificar en
la cabeza del oponente una caca de tamaño razonable.
Pasando de las personas a las naciones, el ejemplo daliniano
puede resultarnos de gran utilidad a los españoles,
ya que es imposible encontrar en el mundo un pueblo con
más complejos que el nuestro. A fin de cuentas,
¿de qué demonios están tan orgullosos
los europeos? ¿En qué se basa un francés,
un inglés o un alemán para contemplarnos
y arquear fatalistamente una ceja mientras piensa que
no tenemos arreglo? ¿Y ellos, acaso tienen ellos
arreglo? Los franceses piensan que los alemanes son unos
bestias, los alemanes consideran a los italianos unos
cobardes, los italianos creen que todas las nórdicas
son unas zorras, los nórdicos creen que los portugueses
comen con las manos y los portugueses están convencidos
de que los ingleses son unos seres fríos y sin
sentimientos.
Como afirma Ramón de España: “Una
vez leído el texto que antecede, mis simpáticos
lectores ya pueden deambular por Europa con la cabeza
bien alta y escupiendo a diestro y siniestro. Estas verdades
tenían que decirse: era un trabajo sucio, pero
alguien tenía que hacerlo. Lamentablemente, esta
muestra de valor y sinceridad me va a impedir acercarme
por los países de la CEE hasta que escampe la polvareda
que va a levantar este contundente libelo. La verdad es
que tampoco se me ha perdido nada en tan cochambrosos
lugares.”
Estos ataques a nuestros vecinos europeos no significan
que Ramón de España piense que vivimos en
el mejor de los países: “Habrá observado
el lector que el único país de la CEE que
no es vilipendiado en esta obra capital es el nuestro,
España. Ello se debe a dos motivos:
1. Se trataba de insultar a los demás.
2. España merece un correctivo, pero éste
debe serle aplicado en profundidad y con la extensión
adecuada, que va más allá de las diez o
quince páginas que cada país ocupa en el
libro.
Ramón de España, el más ácido
y divertido de los escritores vivos, es columnista de
El Jueves y autor de libros como "La
vida mata" también en Ediciones Irreverentes,
"Nadie es inocente", "España, mon
amour" o "La casa del dolor". Suyo es el
ensayo humorístico "El odio, fuente de vida
y motor del mundo".
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