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Ya
que usted, amable (e hipotético) lector, se prepara
para tumbarse al sol, y que el verano se ha convertido
en tiempo de placeres y -para algunos- de lecturas gratas,
suaves e incitantes, ( a ser posible con el cerebro desconectado)
me voy a permitir recomendarles seis libros eróticos.
El primero de ellos, "Travesuras de la niña
mala", de Mario Vargas Llosa, (Alfaguara). Es una
historia de amor encendido, que trata de la ambición
y del desamor. Vargas Llosa nos lleva a plantearnos si
es posible enamorarse de alguien que miente, que es infiel,
que sólo busca su interés y que ese amor
sea eterno. Erotismo de calidad.
Vargas
Llosa asegura haberse
divertido mucho escribiendo Travesuras de una niña
mala, aunque la vida que relata sea más bien triste,
"Indudablemente la vida del protagonista, Ricardo
Somocurcio, es triste y rutinaria. Los períodos
de exaltación por los que pasa con la mujer que
ama son breves en comparación con los largos intervalos
de frustración en los que trata de reconstruirse
después de los fracasos. Me pareció que
el humor podía suavizar en cierta medida el espanto
que persigue como una sombra a Ricardo y a la niña
mala." En cierta medida, el escritor peruano pretende
demostrar que incluso el ser de vida más rutinaria
puede llegar a vivir un gran amor, "Efectivamengte,
lo más importante que le pasa en la vida al protagonista
es esa pasión amorosa que le hace vivir en algunos
momentos con intensidad, que le hace conocer aventuras
emotivas y sentimentales que de otra forma no hubiera
tenido jamás. Aunque hizo realidad su sueño
de vivir en París, realmente lo que ha sido su
vida cotidiana es muy poca cosa comparado con lo que ha
sido ese loco amor que tiene desde su infancia."
Después, una obra publicada por La Sonrisa Vertical;
"Diario poco decente de una jovencita", de Jacques
Cellard. Es el verano de 1888. Agnès de S. tiene
19 años cuando empieza a escribir un Diario. Recién
salida del colegio de la Inmaculada Concepción,
Agnès va a pasar las vacaciones veraniegas al castillo
familiar. La señorita de S. es todavía virgen,
pero no tonta. En su diario anotará escenas de
amor presenciadas con una camarera muy cariñosa,
un joven campesino al que hay que espabilar, el hijo del
molinero y un hermoso oficial de húsares del que
Agnès se enamora. Al final de este verano tormentoso,
la protagonista se convierte en casi una mujer que se
lo permite todo.
Ediciones
Irreverentes ha publicado
tres libros en los que se mezcla erotismo con humor; el
más conocido es "El
señor de Cheshire", de Antonio
Gómez Rufo, ganador del premio de Novela Ciudad
Ducal de Loeches, convocado por Gestesa; En ella, Dogson,
sobrino de Lewis Carroll, tiene el mismo defecto de su
tío; un excesivo amor por las niñas, lo
cual le ha llevado a la cárcel. Allí, sin
poder recibir visitas, pide por carta a un noble aburrido
que le envíe una muñeca articulada con la
forma exacta de una bella mujer para saciar sus instintos.
El preso vive extasiado las descripciones del
noble, que ha logrado la más bella modelo. Es el
comienzo de una trama de enredos en la que se cruzan las
pasiones sádicas del preso, el fabricante de muñecas,
el noble aburrido, su esposa, un médico servicial
y la excitante modelo.
Otro libro irreverente
es "Esencia
de mujer", de Álvaro Díaz Escobedo,
que relata 13 excitantes situaciones, desde el encuentro
erótico con una mujer en el tren hasta la escaramuza
erótica de un bailarín con un hombre casado,
pasando por pasiones de maridos y mujeres dispuestos a
correr el peligro de que su pareja se acueste con otro.
Y Ediciones Irreverentes
concluye con "Los
viajes de Eros", de Pedro A. Curto; un
erotismo que se adentra en nuestros campos oscuros y trata
de iluminarlos, profundiza en nuestro cuerpo y nuestro
ser, en sus pasiones, para así poder conocernos
y conocer al otro un poco mejor. En "Los viajes de
eros", se muestra la cortina rasgada de una cueva
intima donde ver los rostros enigmáticos y a la
vez conocidos, del placer y el dolor.
Irreverentes anuncia para los primeros días de
septiembre una nueva novela erótica, "Cuando
fuimos agua", de Antonio López del
Moral. Cuando Fuimos Agua es un paseo por el lado
oscuro del amor, un descenso a los infiernos del deseo
y el vacío. En esta, su tercera novela, López
del Moral juega con el recuerdo y la distancia, con la
desesperación y el peso insoportable de la nada,
para componer un manifiesto sobre la sensualidad como
motor de los sentimientos más intensos. André
Gide o Paul Valery ya advirtieron que lo más profundo
es la piel, y sobre este axioma defiende López
del Moral su tesis, una vuelta de tuerca a los viejos
temas del sexo, la muerte y la locura, un fresco de carácter
marcadamente erótico.
Y por último, para los estudiosos, "Por amor
al deseo, historia del erotismo", de Gregorio Morales,
editado por Espasa. Es una Selección de anécdotas,
curiosidades y reflexiones sobre el erotismo desde un
punto de vista fundamentalmente histórico, literario,
psicológico y antropológico. Algunos capítulos
hablan de la historia de la "mamada", la historia
del "69", grandes ninfómanas de la historia,
el sexo en el seno de la Iglesia, o del erotismo en el
Quijote. Combina el estilo popular, ligero y ´picante´
de algunos capítulos con otros más finos
e ilustrados. Es un libro bien escrito y ameno.
Cabe destacar que en lo siete primeros años de
2006 sólo se han publicado, según el ISBN,
en España, 16 libros eróticos. Algo está
cambiando.
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