
De izquierda a derecha:
Margarita Piñero, José Luis Alonso de
Santos, Rosa Díez,
Miguel Angel de Rus y Francisco Legaz.
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Cuando
Fernando Savater, Mario Vargas Llosa, Albert Boadella y
Rosa Díez, entre otros, presentaban ahora hace un
año el nuevo partido político, Unión
Progreso y Democracia (UPD), el encorsetado panorama político
español se convulsionaba. Los intereses de derechas
e izquierdas peligraban y desde ambas trincheras se atacaba
a un partido que representa a los progresistas desengañados
y a quienes defienden los derechos de todos los españoles
por encima de los intereses nacionalistas, tan importantes
a la hora de decidir quién gobierna, o lo que es
lo mismo, quién tiene cargo público y despacho
con sueldo oficial. Sólo a los cuatros meses de nacer,
UPD logró entrar en el Parlamento gracias a los votos
de más de trescientos tres mil quinientos ciudadanos
para cabreo de más de uno que veía que en
el futuro se puede quedar sin sillón.
El sábado,
4 de octubre de 2008, UPD celebró su primer cumpleaños
en el Circo Price de Madrid habiéndose convertido
en el Pepito Grillo de esta democracia adormecida
en la que derecha e izquierda no presentan alternativas
diferenciadas, sólo ataques y chanzas de mal gusto.
En esta fiesta de aniversario hubo una nutrida representación
de escritores de Ediciones Irreverentes, entre los que
se encontraban José Luis Alonso de Santos, Margarita
Piñero, Francisco Legaz, Antonio López del
Moral y mediante la emisión de un vídeo,
Fernando Savater.
Rosa Díez se agrandó
a la hora de recordar a los dos grandes partidos nacionales
sus miserias y acusó al Gobierno de discriminar
a miles de ciudadanos, porque no pueden trabajar en las
comunidades autónomas donde se les exige el máximo
conocimiento de la lengua cooficial para poder ocupar
un puesto público; recordó que el Estado
se está empequeñeciendo y la represión
de las libertades que hay en el País Vasco. UPD
tiene en su programa propuestas tan destacables como que
no haya derechos forales por encima de la Constitución
y que todos los ciudadanos seamos iguales ante la ley
y Hacienda.
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